Paradójicamente uno de los últimos productos que saldrá como resultado de mi trabajo como cooperante en comunicación será un calendario para el 2010.
Y aunque no estaba en mi plan trabajarlo; junto con Erika, mi compañera en el CIDOC, aprendimos lo difícil -pero también satisfactorio- que es cuando se quiere trabajar con ideas novedosas y creativas.
Todo empezó cuando el coordinador solicitó un calendario diferente, que no viniera a competir con todos los demás calendarios que requieren de un clavo en la pared y que por lo menos aquí en Nicaragua sobreabundan.
Se propuso un calendario de escritorio, tipo caja de cd, con tarjetas bonitas que mostraran los servicios y publicaciones que SIMAS trabaja para impulsar el trabajo en agricultura sostenible.
Lo más difícil fueron las bases para sostener el calendario. Mucha gente se fue a buscar cajas de plástico de cd tradicionales, que luego nos dimos cuenta, no eran tan comunes y tampoco ambientalmente deseables. Entonces buscamos otros diseños unos en cartón reciclado y otros en madera.
Al final lo logramos. Quedó un bonito calendario con una base de madera, construído por artesanos nicaragüenses, con fotos recogidas en diferentes rincones del país y con un lindo diseño realizado por David Guardado.
La portada es una bellísima pintura, hecha especialmente para el SIMAS por el pintor nicaragüense Augusto Silva y que él mismo nombró "Tiempos de abundancia", quizás por ese sueño que desde el SIMAS tenemos.
Hoy doy gracias por cada día en estos dos años de trabajo, realmente conocí y aprendí de gente estupenda. Pero difícilmente pude recoger y compartir todas las historias que me hubiera gustado en este blog.
Y aunque mi trabajo como cooperante en SIMAS concluye, no será así para los que queremos seguir trabajando por el desarrollo de Nicaragua y para "innovar una agricultura sostenible con equidad".
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Gracias SIMAS y que disfruten el calendario del 2010
miércoles, 16 de diciembre de 2009
¿Adaptarnos al cambio climático?
Adaptarnos al cambio climático: la única salida. Este es el título de una nueva publicación que trabajamos en SIMAS para la Red Observatorio de la Sostenibilidad en Centro América y que se tiró en 2000 ejemplares. Una publicación escrita en forma sencilla para las familias campesinas, que también quieren saber sobre su futuro y sobre qué es este cuento del cambio climático.
Mientras en estos días se está discutiendo en Copenhague, quién debe pagar la pesada deuda climática, sin que se vislumbre ningún acuerdo o compromiso, aquí la gente se pregunta cómo se puede sobrevivir a las altas temperaturas, las sequías, a la falta de agua, a los peligros de los huracanes, las inundaciones y todos esos cambios en el clima que de pronto nos traen grandes sorpresas y tragedias.
Mientras tanto las noticias siguen contando que los países en desarrollo (Nicaragua entre los primeros) resultarán más afectados que los países industrializados, y que los más pobres de entre los pobres serán los más vulnerables.
Ayer don Fabián, dirigente campesino en el municipio de Siuna en la costa Atlántica de Nicaragua, muy preocupado nos vino a visitar contándonos sobre los problemas que se avecinan por una reducción en la producción agrícola. Nos vino a pedir que les llevemos 2000 ejemplares de esta publicación para las familias con las que trabaja su organización en Siuna. Ahora el reto consiste en encontrar los recursos y permisos para su reimpresión.
Ojalá que pudiera ayudar y que los resultados lleguen más allá de lo que hoy día se está viviendo en Copenhague.
