¿Cómo se puede también aprender fuera de las escuelas?
¿Qué pasa si ya no tienes la oportunidad de estudiar?
En Jumaiqui, una pequeña comunidad rural en el municipio de Matagalpa, hay muchos jóvenes con ganas de estudiar y aprender, pero lamentablemente no todos tienen la oportunidad.
Es caro estudiar y es difícil salir de tu pueblo cuando ni siquiera el bus quiere entrar.
El acceso a material educativo e información también es limitado.
Si le preguntas a estos jóvenes ¿qué quieren hacer con sus vidas en 5 o 10 años?, es difícil obtener una respuesta. Algunos te contestarán que oficinistas o ingenieros. Sin embargo cuando les preguntas si saben qué hace un oficinista o un ingeniero, no te saben contestar.
Con esta preocupación en mente, el SIMAS ha estado desarrollando una propuesta de trabajo para enseñar a los jóvenes a aprender. Aprender por sí mismos, como grupo y enfocándose en los temas que les interesan a ellos y a su comunidad.
Es un proyecto de gestión de información y conocimiento que tiene como eje cuatro formas prácticas de aprender. Estas son: a través de grupos de estudio, experimentación, visitas a otras comunidades y visitas a mercados o lugares donde se comercializan los productos que se cosechan en la comunidad.
La idea ya ha sido planteada, tanto a los jóvenes como a UNAG Matagalpa, organización que ha venido trabajando con esta comunidad.
Se espera poder formular un proyecto para empezar a trabajar en febrero, donde los protagonistas y ejecutores serían los mismos jóvenes con el acompañamiento de la UNAG y la asesoría de SIMAS.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Enseñar a aprender
martes, 2 de diciembre de 2008
Más sobre cajas viajeras
La semana pasada, mi compañera de comunicación Mercedes Campos, vino muy contenta a compartir su experiencia tras una visita a la biblioteca del Tamarindo en el Departamento de León.
Meses atrás, en SIMAS arrancamos el proyecto de las cajas viajeras, una especie de biblioteca móvil que está circulando en pequeñas comunidades rurales.
En el Tamarindo, fueron localizados cuatro grupos para arrancar este proyecto.
Estos son, grupos de hombres y mujeres de la comunidad de El Guayabo, Los Arcos, el Empalme de Puerto Sandino y El Rincón de los Bueyes.
Hasta ahora han circulado dos cajas viajeras para cada grupo. Beneficiando a más de 130 personas directamente.
El material solicitado cubre una serie de temas amplios como salud, agua y saneamiento e información específica en temas de agroecología para el cultivo de diferentes productos agrícolas.
Mercedes me compartió cómo efectivamente la gente ha revisado el material y ahora lo está utilizando. Algunos han empezado a experimentar con pequeños huertos, mujeres costureras iniciaron nuevos proyectos y se empieza a perfilar otra lista de temas que les interesan.
Es increíble cómo a veces pequeñas cosas, en este caso información, puede causar un efecto importante en la gente.
Muchas veces en las organizaciones no hay tiempo para ponerse a escribir este tipo de experiencias y simplemente se comparten internamente. Así es que no pude apartar mis dedos del teclado y escribí una nota que ahora está en la página del SIMAS: Cajas viajeras dan frutos en el Tamarindo.
